Hubo un tiempo en que creí que podía ver la torre eiffel de camino a Almería, allí en la montaña. Esos niños inocentes que nos creemos todo, ahora no tan niños algunos lo seguimos haciendo. Hace ya un tiempo que conocí la verdadera torre y todo lo que la rodea. Esa primera vez en París se me quedó grabada con mucho cariño y muchas sorisas en mi recuerdo, una sensación de libertad, facilidad, familiaridad. Para la segunda en mi memoria queda la idea de que: "no necesito París, me quedan muchos otros rincones maravillosos por descubrir". Un placer haberla conocido y haber podido despedirme de ella.
martes 14 de octubre de 2008
También hubo París
Hubo un tiempo en que creí que podía ver la torre eiffel de camino a Almería, allí en la montaña. Esos niños inocentes que nos creemos todo, ahora no tan niños algunos lo seguimos haciendo. Hace ya un tiempo que conocí la verdadera torre y todo lo que la rodea. Esa primera vez en París se me quedó grabada con mucho cariño y muchas sorisas en mi recuerdo, una sensación de libertad, facilidad, familiaridad. Para la segunda en mi memoria queda la idea de que: "no necesito París, me quedan muchos otros rincones maravillosos por descubrir". Un placer haberla conocido y haber podido despedirme de ella.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 trota-mundos:
Me alegro,amiga, que vivas.¿Ves?, todo es todo, y en todo hay algo que descubrir.
Saludos.
Publicar un comentario en la entrada